Esa mirada furtiva

06/06/2010

Lo ves entrar. Te mira.

Se sienta junto a su amigo, frente a la novia de éste. Te mira de nuevo.

Le oyes hablar del partido de fútbol de esta tarde. Te mira otra vez.

Se levanta para saludar a una amiga a la que acaba de reconocer. Al pasar por tu mesa, te mira de reojo. Tú te acuerdas de tu novio mientras le miras el culo.

Tu amiga, que está sentada a tu lado te recuerda que estáis allí para estudiar. Y que tienes novio.

Le miras el culo cuando vuelve a pasar por tu mesa, de vuelta a su sitio.

Al sentarse, te vuelve a mirar.

Pasas de página por primera vez en 15 minutos. Él te mira una vez más, mientras habla con los amigos con los que está sentado.

Te dan ganas de ir al baño. Él te mira.

Te levantas. Él te mira.

Y, muy a tu pesar, esperas que él no te siga.

Y no te sigue… ¿muy a tu pesar?

¿Por qué dicen “hetero curioso” cuando quieren decir “bisexual”?

22/03/2010

Nunca he sido de los que ven el mundo de manera dualista y eso se refleja en multitud de actitudes y reacciones que tengo ante determinadas cosas. Probablemente, el hecho mismo de que sea bisexual tenga alguna relación con esta “amplitud de miras” por la cual rara vez me alineo con ningún extremo y casi siempre tiro por la “vía de en medio”.

Yo creo que todos, aunque sea durante una milésima de segundo, hemos pasado por la etapa de la “curiosidad”; sana o insana. Al menos, si hablo por mí, he de reconcer que me costó un tiempo darme cuenta de mi bisexualidad porque me había acomodado en mi “curiosidad”. Teniendo novia, fantaseaba con chicos, me fijaba en ellos, me sentía atraído por conocidos (y desconocidos…) Pero no sentía la necesidad de que ese impulso que latía dentro de mí se materializara en nada. En parte, porque me sentía plenamente satisfecho con la relación de pareja que tenía en aquel momento. Hasta que no se terminó aquello (por razones que nada tienen que ver con mi sexualidad), no me atreví a dar el paso.

Desde que admití ante mí mismo y ante el mundo en general que soy bisexual, desde que salí del armario, me he dado cuenta de que, en verdad, siempre lo he sido. La atracción estaba ahí. Un hetero que es virgen sabe que es hetero porque se muere de ganas por acostarse con una chica. En resumen, que no hace falta la experiencia para definir la orientación de uno, puesto que lo único que hace falta es tener la atracción, la “inclinación”.

Esa es la teoría, por lo menos. Luego, claro está, la vida real es mucho más complicada. O será que nosotros mismos la complicamos más de la cuenta.

Sé que la etiqueta de “hetero curioso” no es para nada popular. Cuanto menos, indica indecisión. Pero, ¿quién no ha estado indeciso? ¿Nacemos todos con las cosas claras? Está claro que no. La adolescencia es, en este y muchos otros aspectos, una etapa de mucha indecisión, es el momento en el que se comienzan a reafirmar los rasgos y creencias del individuo. Pero no todos vivimos la adolescencia de la misma manera y la experiencia de cada uno siempre es distinta a la de los demás.

Personalmente, creo que la definirse como “hetero curioso” es tan válido como escoger cualquier otra etiqueta. Siempre que uno sea sincero con los demás, no se estará engañando a sí mismo. Por eso pido un poco de compasión ante quienes se autodefinen como tales o, incluso, a los que no se quieren definir. La sexualidad es algo muy complejo, a nadie se le escapa. Cada uno evoluciona (o involuciona, en algunos casos) de manera diferente, y lo que hay que hacer es un ejercicio de comprensión o, cuanto menos, de respeto, ante las opciones que en nuestra cabeza, a priori, no caben. La bisexualidad e, incluso, la misma homosexualidad, son orientaciones que mucha gente no comprende. Hay que contar también con las minorías dentro de las minorías, pues también tienen su espacio.

Los hombres son tan complicados como las mujeres

08/11/2009

Siempre me ha hecho gracia eso de que las mujeres son más complicadas que los hombres. Las generalizaciones, como las comparaciones, son realmente odiosas. ¿Somos realmente tan diferentes? La experiencia me demuestra que sí. A diario. Rotundamente. Pero el que diga que los hombres son simples, no sabe lo que dice.

Nosotros también nos comemos el coco con nuestras cosas, le damos vueltas a la cabeza cuando algo nos preocupa, y también sacamos conclusiones erróneas cuando se nos nubla el juicio. Sé que no estoy precisamente descubriendo la pólvora con esto, pero a veces se nos olvida que el ser humano y, sobre todo, la mente humana, están llenos de complicaciones.

No simplifiquemos: las relaciones entre hombres y entre mujeres son tan complejas como las relaciones entre hombres y mujeres. Compartir lo mismo entre las piernas no supone ninguna diferencia en temas del corazón.

¡Feliz 23 de septiembre!

23/09/2009

Ridículo

22/09/2009

http://noticias.terra.es/GenteyCultura/2009/0922/Actualidad/la-tauromaquia-se-abre-al-mercado-de-manos-de-un-refresco-para-gays.aspx

¿Anacrónico? ¿Irrespetuoso? ¿Homofóbico?

14/09/2009

http://www.elpais.com/diccionarios/castellano/pederasta

10 años del Día de la Bisexualidad

14/09/2009

El próximo 23 de septiembre se celebra el Día de la Bisexualidad. Fue instaurado en 1999 por tres activistas estadounidenses y el objetivo es llamar a los bisexuales, sus familias, amigos y simpatizantes a celebrar la bisexualidad, su historia, comunidad y cultura. Tiene su origen en la lucha por vencer la marginalización a que estaba y sigue estando sometido el colectivo bisexual tanto por los heterosexuales como por los propios homosexuales. La fecha coincide con la muerte de Sigmund Freud.

Aunque este año se celebra el décimo aniversario de su implantación a nivel mundial, será el segundo año en que tendrán lugar actos conmemorativos en nuestro país (ver vídeo).

Artículo en la revista de Arcópoli

09/09/2009

Arcópoli, asociación con base en Madrid, publica una revista que, en su último número (julio de 2009), incluye un artículo sobre la bisexualidad. El resto de secciones también están bastante interesantes. Pongo el enlace aquí por si alguien quiere echarle un vistazo (es un documento en formato PDF y se abre en una ventana o pestaña nueva. Puedes conseguir el Acrobat Reader de Adobe pinchando aquí).

Corto sobre la Educación Sexual

08/09/2009

Este vídeo, realizado por la FELGTB y por el COGAM, muestra de manera muy gráfica y divertida lo fácil que sería convivir en esta sociedad con sólo un poco de Educación y educación.

¿Salir del armario o no salir del armario? Esa es la cuestión.

07/09/2009

Para salir del armario hay que estar preparado. Parece una obviedad, pero no por ello es menos cierto. Es un paso que, una vez se da, no tiene vuelta atrás, y siendo la sexualidad un tema tan delicado, hay que pensar muy bien en las posibles consecuencias. Hoy por hoy, sigue siendo un acto de valentía pues, por desgracia, y a pesar de la gran evolución que ha habido al respecto, aún hay mucha homofobia (y bifobia) en nuestra sociedad. Nunca se sabe cómo va a reaccionar la gente cuando compartes algo así con ellos y, por mucho que pudas intuir algo, te puedes llevar una gran sorpresa (para bien o para mal) de quien menos te lo esperas.

Es normal tener miedo, sentirse vulerable. Y es que las reacciones varían desde el rechazo (a veces violento) o la incomprensión a la aceptación y el apoyo incondicional, pasando por la más absoluta indiferencia. En lo que todo el mundo parece estar de acuerdo es en que salir del armario es un acto muy liberador y las estadísticas dicen que la gente se siente mucho más feliz después de hacerlo que antes, incluso aunque algunas reacciones hayan sido negativas. Opinión que, después de lo que está siendo mi experiencia personal al respecto, comparto.

Hay quien, por otro lado, ni se plantea eso de salir del armario, bien porque considerarlo innecesario, bien por no creer en las etiquetas, o bien por miedo al qué dirán. Y es una opción más. Puede ser también que alguien se considere tan feliz con su pareja actual y se sienta tan pleno y realizado con ella que sienta que el admitir su bisexualidad no va a aportar nada. Aunque la sinceridad y la honestidad son grandes pilares en cualquier relación de pareja, todos guardamos secretos, pequeños vicios inconfesables. No tengo tan claro si es necesario o deseable compartirlo absolutamente todo y confesarlo absolutamente todo, pues el amor no cancela nuestra individualidad. Si somos fieles y nuestra bisexualidad sólo la vivimos en solitario, en nuestras fantasías, ¿qué sentido tiene salir del armario? En estos casos uno puede sentir que es realmente innecesario.

Creo que lo fundamental es estar seguro de uno mismo, tener bien “digerido” nosotros mismos el tema antes de dar el paso de compartirlo con alguien, sea familia, sea un amigo. Una vez lo hayamos meditado y lo tengamos claro en nuestra cabeza, tenemos ganado mucho terreno porque podemos hablar de ello con más seguridad – incluso (¿por qué no?) con orgullo. De este modo, uno se siente más cómodo cuando decide enfrentarse a las respuestas (y preguntas) de los demás).


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